Márquez se convirtió en el entrenador con el peor comienzo de un ciclo del Tricolor desde hace 47 años.

Rafael Márquez no ha podido ganar en sus primeros cuatro partidos al frente de la Selección Mexicana. El técnico suma dos empates y dos derrotas, un inicio que no se registraba desde 1979, durante la segunda etapa de Raúl Cárdenas.
El ciclo del ‘Káiser’ arrancó con dos igualadas consecutivas, ambas por 1-1, frente a Colombia y Perú. Después llegaron los tropiezos ante Estados Unidos, por 3-0, y Chile, que este 6 de octubre se impuso 2-0.

Con este registro, Márquez se convirtió en el entrenador con el peor comienzo de un ciclo del Tricolor desde hace 47 años.
La derrota ante Chile cerró una Fecha FIFA sin triunfos para México y dejó al equipo con apenas dos goles anotados y siete recibidos en sus primeros cuatro encuentros bajo la dirección del exjugador del Barcelona.

Ahora, Rafael Márquez tendrá su primera prueba oficial al frente de la Selección Mexicana. El siguiente compromiso será ante Jamaica, en los cuartos de final de la Nations League durante la Fecha FIFA de noviembre.
La serie será a visita recíproca y representará una nueva oportunidad para que el proyecto del ‘Káiser’ consiga su primera victoria y cambie el rumbo después de un arranque sin triunfos.
¿Por qué a Rafael Márquez le dicen ‘El Káiser’?
Rafael Márquez es conocido en el mundo del futbol como ‘El Káiser’ o ‘El Káiser de Michoacán’, un apodo que nació por las similitudes entre su estilo de juego y el del legendario futbolista alemán Franz Beckenbauer, quien recibió el sobrenombre de Der Kaiser, que significa ‘El Emperador’ en alemán.

Franz Beckenbauer
La comparación no fue casual. Márquez destacó durante su carrera como defensa central, una posición en la que también brilló Beckenbauer. Sin embargo, fue su manera de interpretar el puesto lo que reforzó el vínculo entre ambos.
El mexicano sobresalió por su técnica, elegancia y capacidad para iniciar el juego desde la zona defensiva. En lugar de limitarse a recuperar balones, tenía la habilidad para conducirlos y encontrar pases que permitían a sus equipos avanzar desde el fondo.
Otro de los aspectos que alimentaron el apodo fue su liderazgo dentro de la cancha. Márquez asumió durante años el papel de referente y organizador de la defensa, tanto en los clubes donde jugó como con la Selección Mexicana.