“Realmente no me importa cómo se muera, siempre y cuando muera”

El presidente Donald Trump dejó en suspenso este viernes la transmisión en directo del fusilamiento de un condenado por una masacre en una base militar de Estados Unidos, cuyo anuncio por parte del Pentágono causó indignación.
La ejecución de Nidal Hasan, un psiquiatra militar musulmán de origen palestino de 56 años, está programada para el 3 de diciembre en Texas.
El condenado perpetró un ataque en la base militar Fort Hood en 2009, inspirado en Al Qaeda. Hasan mató a 13 personas, entre ellas 12 soldados.
“Están tomando una determinación al respecto, pero será ejecutado”, dijo Trump en la Casa Blanca cuando le preguntaron por la retransmisión pública de la ejecución.
“Realmente no me importa cómo se muera, siempre y cuando muera”, agregó el mandatario.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ya se había distanciado previamente del anuncio del secretario de Defensa, Pete Hegseth, de hacer pública la ejecución. Legisladores republicanos y demócratas también mostraron rechazo a la idea.
“Veo esos anuncios. No sé si eso va a ocurrir”, declaró Vance al ser interrogado por un periodista de la AFP durante un viaje a Ohio.
“Si se transmite en directo, no lo veré”, añadió.
Herido en la columna vertebral en el ataque, Hasan se desplaza en silla de ruedas.