Esta semana ha resultado en una enorme agitación para el gobierno del Estado y su titular, Pablo Lemus Navarro. Mientras se encara la crisis política derivada de la violencia en la manifestación del 11 de octubre a las afueras de Casa Jalisco, se resuelve también el proyecto ejecutivo y financiero de las obras que se emprenderán para la solución de la crisis del agua.
En lo político, el episodio de la manifestación ha resultado en un alto costo para el gobierno estatal y el Partido Movimiento Ciudadano. Las críticas han sido constantes tanto en Palacio Nacional por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, como por parte de medios de comunicación nacionales y las redes sociales.
En un giro inesperado pero claro, la presidenta Sheinbaum empezó por acusar al gobierno estatal de incurrir en represión y tortura, al tiempo que restó crédito al anunciado acuerdo con el gobierno jalisciense para que se emprendieran obras de construcción del nuevo acueducto de Chapala a Guadalajara y ampliación en la Planta Potabilizadora 1 de Miravalle.
La presidenta decidió aprovechar el momento de crisis para tomar la iniciativa y establecer sus tiempos y condiciones; ordenó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) encabezada por uno de sus colaboradores y operadores políticos de mayor confianza, Efraín Morales, revisara la situación de Jalisco y la problemática del agua.
Podría ser este viernes que se anuncie lo que el gobierno federal autoriza: el proyecto, sus características y cómo se financiará, porque además, Sheinbaum Pardo subrayó que no se permitirá la privatización del agua ni se consentirá un endeudamiento que deba cargarse a la ciudadanía.
Demasiadas condiciones y características. Pero está por verse qué solución se impondrá.
Mientras tanto, el momento político ha sido aprovechado por la oposición en Jalisco.
El Congreso del Estado se ha convertido en un espacio de abierta confrontación, como quedó ayer demostrado al no encontrarse otra salida que no asistir a la sesión del pleno para evitar que se reuniera el quórum.
El coordinador de los diputados de Movimiento Ciudadano, José Luis Tostado, explicó que esta estrategia tiene como objetivo evitar que desde el Congreso se entorpezca la negociación con el gobierno federal para resolver la crisis del agua; pero también es verdad que de haberse realizado la sesión de diputados, el bloque opositor habría aprovechado para usar la tribuna y atacar al gobierno estatal y al partido Movimiento Ciudadano, por lo sucedido en la manifestación fuera de Casa Jalisco.
El paréntesis es delicado. Pero es posible que finalmente se resuelva el pendiente de la infraestructura para la crisis del agua; si la presidenta Sheinbaum ha decidido tomar el liderazgo y la decisión, también cargará con la responsabilidad del resultado.
Después vendrá la resolución del conflicto político en el marco de las elecciones.