En los temas de humanidad, lo que se requiere son soluciones. La crisis de agua es un problema mundial y se requiere mucha voluntad y mucho trabajo en equipo, porque la confrontación no lleva, en ninguna circunstancia, a buen destino.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 4 reconoce el derecho humano “al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”.
El Estado, establece la Carta Magna, debe garantizar este derecho y la ley, las bases y apoyos para el uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, “estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”.
Nuestra Constitución es clara, la solución corresponde a todos.
Para que llegue el agua a los hogares, necesitamos cerrarle la llave a la confrontación, a la agresión, y construir soluciones en las que participen los tres niveles de gobierno, pero también la iniciativa privada, la academia e incluso la sociedad misma.
Nuestra presidenta de Guadalajara, Vero Delgadillo, desde hace año y medio exhortó a la Federación y a legisladores federales a restablecer el desaparecido Fondo Metropolitano para infraestructura que resuelva prioridades.
El 04 de noviembre de 2025, hace casi un año, Vero Delgadillo envió una carta abierta a San Lázaro en la que manifestaba que habían pasado 6 años, ahora ya 7, sin recursos federales del Fondo Metropolitano y explicaba que se requiere una inversión de más de 50 mil millones de pesos para atender calles en estado regular, malo y crítico, y la infraestructura hidrosanitaria. El presupuesto del municipio es de apenas 13 mil millones de pesos para este 2026.
Ayer, la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum, anunció, por fin, que el Gobierno Federal hará una aportación de entre 12 mil y 13 mil millones de pesos (monto similar al presupuesto de Guadalajara) para garantizar el suministro de agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El Gobierno de Guadalajara ya había pedido ayuda, pero además, desde hace seis meses implementó programas de apoyo a la población para dotarla de tinacos, filtros, pastillas de cloro, garrafones y pipas de agua.
El Gobierno de Jalisco anunció un proyecto de infraestructura y medidas a corto y mediano plazo para que el agua llegue a cada vivienda y en mejores condiciones.
La Federación entendió que tenía que sumarse en el camino, esto es un avance, pero si en verdad existe voluntad política debe valorarse la petición de nuestra presidenta de Guadalajara, Vero Delgadillo, porque si cada año se destina un monto en un fondo para las capitales como la de Jalisco, podríamos dejar de discutir y comenzaría a brotar el manantial de soluciones para que todas y todos tengamos agua de calidad en nuestros hogares.
Que la llave siga abierta al diálogo y que broten las soluciones en equipo, porque todas y todos necesitamos agua, pero las necesidades seguirán apremiando y solo así, en colaboración podremos mejorar la calidad de vida de las y los ciudadanos.